Los Chakras

Según el hinduismo y algunas culturas asiáticas, los chakras son vórtices energéticos situados en los cuerpos sutiles del ser humano, llamados Kāma rupa (‘forma del deseo’) o linga sharira (‘cuerpo simbólico’). Su tarea es la recepción, acumulación, transformación y distribución de la energía llamada prana.

Cada uno de estos centros se asemeja a una flor abierta y posee ciertos colores que son más o menos brillantes según el estado evolutivo de la persona.

La palabra chakra proviene del sánscrito y se traduce como rueda, por referirse a las ruedas de energía del cuerpo etéreo que da vida a una parte de nuestro cuerpo físico.

La energía que actúa detrás de nuestro cuerpo físico se desenvuelve dentro de un sistema muy perfecto. Dentro de cada ser existe una inmensa red de nervios que interpretan todo lo que acontece en el mundo exterior.

Los chakras son los puntos energéticos que gobiernan nuestro cuerpo físico al propio tiempo que regulan la absorción y salida de la energía. Cuando un chakra se desarrolla a través de nuestro trabajo con él, pasa de un estado de latencia a un estado de actividad que será más o menos grande según lo que lo hayamos desarrollado.

Los chakras son descritos en los textos tántricos como Sat-Cakra-Nirupana, y el Padaka-Pancaka, como energía que emana de lo espiritual y que gradualmente se hace concreta, creando distintos niveles de chakras, y que eventualmente halla su reposo en el chakra Muladhara.

La energía liberada en la creación, llamada Kundalini, yace dormida, entonces, en la base de la espina. Por ende, es el propósito del yoga tántrico o kundalini el manifestar esta energía, y hacerla elevar a través del canal central pasando por los chakras, hasta que la unión con el Absoluto sea lograda en el chakra Sahasrara en la cabeza.

Se dice que los siete chakras reflejan como el sentido humano (el humano inmortal o el alma), es dividido para manejar distintos aspectos de la vida terrenal (cuerpo/instinto/energía vital/emociones/comunicación/contacto con lo Absoluto).

Los chacras se asocian con diferentes niveles de delicadeza espiritual, con Sahasrara en la posición más alta relacionado con el puro sentido, y Muladhara en la menor posición estando relacionado con la materia.