A principios del  siglo XIX, aparecieron los primeros rubis sintéticos, en principio fueron por la fusión de dos rubíes más pequeños.

No fue has el año 1837 que se empleo oxido de alumino para crear los primeros cristales de tamaños microscópicos

En 1877, el químico Edmond Frémy había ideado un método eficaz para la fabricación de rubíes comerciales mediante el uso de baños de metal fundido de alímina. Produciendo piedras con calidad de gema, son los llamados los Rubis de Ginebra.

No fue has el año 1880 que el químico parisino Auguste Verneuil, que habia colaborado  con Fremy  empezo  a desarrollar el proceso de fusión por llama, que con el tiempo llevaría su nombre.

El método Verneuil para la fabricación de rubís o zafiros  consiste en dejar caer polvo de alúmina con el colorante adecuado a través de una llama oxhídrica, que por su elevada temperatura, unos 2200º C, aproximadamente, funde la mezcla que gotea sobre una superficie fría que gira lentamente y se aleja del foco de calor. El resultado es una “bola” o “pera” de forma alargada de la que luego se tallan las gemas.

Con el tiempo el método ha ido evolucionando  y con la  aportación de oxígeno adicional y otras mejoras,  actualmente se pueden obtener  rubís, zafiros, espinela sintéticos y fubulita.

También  se crean  zafiros de fantasía, e imitación de alejandrita.